¿Y una vez terminado, qué hago con él?
Esta es una de las preguntas que nos hacen muchas veces: ¿qué hago con el bordado cuando lo termino?, ¿para qué lo puedo usar?
Y la verdad es que las posibilidades son tantas que hasta se vuelve difícil dar una sola respuesta. Porque un bordado puede terminar siendo un cuadro, sí, pero también una alfombra, un bolso, un cojín, una banqueta, un detalle en una prenda o ese pequeño objeto que hace que un rincón de tu casa se sienta mucho más tuyo.
Por eso escribimos este artículo: para darte ideas, mostrarte algunas de las muchísimas posibilidades que existen y, sobre todo, inspirarte a pensar qué vida le quieres dar a tu bordado una vez que das la última puntada.
Empecemos por lo grande
El uso original de esta técnica está muy ligado a la tapicería y a los grandes proyectos textiles: alfombras, tapices, banquetas, asientos y respaldos de sillas, reposapiés…
Son proyectos que llevan tiempo y el resultado puede ser espectacular. Una pieza bordada a mano puede transformar por completo un ambiente, recuperar un mueble antiguo o convertirse en uno de esos objetos que te acompañan durante años.
Y quizás eso sea lo más especial de hacer un proyecto de este tamaño: después de tantas horas de trabajo, no es simplemente algo que decora tu casa. Es una pieza única, hecha por ti, que termina formando parte de ella.



Si tienes un proyecto propio en mente, puedes empezar desde cero con nuestro cañamazo liso y elegir los colores entre nuestra colección de lanas para bordar.
Proyectos medianos: decorar sin embarcarte en una obra eterna
Si te apetece un proyecto con presencia, pero algo más manejable, hay muchísimas opciones intermedias: cojines, pequeños tapices, alfombras de menor tamaño o senderos de mesa.
Siguen siendo piezas protagonistas, de esas que pueden cambiar por completo un rincón, pero requieren bastante menos tiempo que una gran alfombra o un tapiz de pared.


Para empezar, puedes elegir alguno de nuestros cañamazos dibujados o animarte directamente con un proyecto como nuestro kit de cojín Zig Zag.
Proyectos pequeños: un cañamazo, muchas posibilidades
Un proyecto pequeño no tiene por qué terminar necesariamente en un cuadro. El mismo cañamazo bordado puede transformarse de muchas maneras dependiendo de cómo quieras usarlo.
Puedes enmarcarlo y convertirlo en un cuadrito, coserlo sobre un bolso o un neceser, transformarlo en un pequeño cojín, usarlo para decorar una caja o incorporarlo a algún objeto que ya tengas en casa.
Y esa es una de las cosas más bonitas del bordado en cañamazo: cuando terminas de bordar, todavía puedes decidir qué quieres hacer con tu pieza.



Si te apetece probar con algo pequeño, puedes empezar, por ejemplo, con nuestros kits de cuadritos o algún kit de medio punto y decidir después cómo quieres utilizar tu bordado.
Nosotras lo pensamos todo, para que tú solo tengas que bordar
A veces apetece imaginar qué hacer con un bordado. Y otras veces, simplemente, quieres sentarte, empezar y saber exactamente en qué se va a convertir.
Por eso también creamos kits en los que el proyecto ya está pensado de principio a fin: llaveros, bolsitos, franjas para decorar objetos, cuadritos y otros pequeños proyectos. Eliges el que te gusta, abres el kit y empiezas a bordar.
Puedes ver todos nuestros kits de bordado en cañamazo y elegir el proyecto que más te apetezca hacer.
¿Y si quieres seguir aprendiendo e inspirándote?
Creamos el Club del Cañamazo, una comunidad online de personas de distintas partes del mundo que se reúnen para bordar, aprender, inspirarse y compartir sus proyectos.
Dentro del Club encontrarás clases online, una biblioteca de puntos para consultar siempre que quieras y, cada mes, un nuevo proyecto que hacemos juntas, con clases en vivo en las que puedes preguntar, compartir tus avances y bordar acompañada.
Porque una de las cosas más bonitas del bordado es hacer algo con tus propias manos. Y si además puedes compartir el proceso con otras personas, todavía mejor.



